Programa Punto de Vista del 23 de abril de 2013
"Nosotros no poseemos la verdad, es la Verdad quien nos posee a nosotros. Cristo, que es la Verdad, nos toma de la mano". Benedicto XVI
"Dejá que Jesús escriba tu historia. Dejate sorprender por Jesús." Francisco
"¡No tengan miedo!" Juan Pablo II
"Dejá que Jesús escriba tu historia. Dejate sorprender por Jesús." Francisco
"¡No tengan miedo!" Juan Pablo II
martes, 23 de abril de 2013
domingo, 2 de septiembre de 2012
Hijo Mio (Meditación)
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| Cristo Peregrino |
“Padre Nuestro”, Dios nos
contesta:
Hijo Mio que estás en la Tierra,
preocupado, solitario, tentado.
Yo conozco perfectamente tu
nombre y lo pronuncio como santificándolo, porque te Amo.
No, no estás solo, sino habitado
por Mí, juntos construiremos este Reino del que vos, hijo amado, serás
heredero.
Me gusta que hagas Mi voluntad,
porque mi voluntad es que tú seas verdaderamente felíz, ya que la Gloria de Dios es el hombre viviente.
Cuenta siempre conmigo y tendrás
el pan para hoy, en la Eucaristía y todo lo que hoy necesites, solo te pido que
sepas compartirlo con tus hermanos.
Sabe que perdono todas tus
ofensas, que las olvido para siempre y
doy siempre una nueva oportunidad cada vez que las confiesas ante el mi frente
al sacerdote, es por eso que te pido que hagas lo mismo con aquellos que a vos
te ofenden.
Para que no caigais en la
tentación, tómate fuerte de mi mano.
Y Yo te libraré del mal, pobre y
amado hijo mío.
¡Que bueno es estar con vos!
…porque te Amo y quiero que con
Mi ayuda, puedas hallar… el verdadero sentido de tú vida.
Aníbal Luis Puricelli Pinel
Padre Nuestro (Meditación)
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| Cristo Peregrino |
No digas “Nuestro”, si vives aislado en tu egoismo.
No digas “Santificado sea Tú Nombre”, si no lo honras.
No digas “venga a nosotros Tú Reino”, si solo buscas tú éxito personal.
No digas “hágase Tú voluntad en la Tierra como en el Cielo”, si no
la aceptas cuando es dolorosa.
No digas “Danos hoy nuestro Pan de cada día”, si teniéndolo tú, no
te preocupas por procurárselo a la gente con hambre, sin educación, sin
vivienda; y si no recibes tú al Pan de
Vida en el Altar.
No digas “perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a
los que nos ofenden”, si guardas algún rencor contra tu hermano y no estás
dispuesto a darle una nueva oportunidad.
No digas “no nos dejes caer en la Tentación”, si tienes intención
se seguir pecando.
No digas “y libranos del mal”, si no actúas contra el mal.
No digas “AMÉN”, si no has tomado en serio las palabras del Padre
Nuestro.
Aníbal Luis Puricelli Pinel






