"Nosotros no poseemos la verdad, es la Verdad quien nos posee a nosotros. Cristo, que es la Verdad, nos toma de la mano". Benedicto XVI
"Dejá que Jesús escriba tu historia. Dejate sorprender por Jesús." Francisco

"¡No tengan miedo!" Juan Pablo II
Ven Espiritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida. Y renovarás el Universo. Dios, que iluminaste los corazones de tus fieles con las luces del Espíritu Santo, danos el valor de confesarte ante el mundo para que se cumpla tu plan divino. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
https://picasion.com/

Publicidad

 photo Estudio-juridico-puricelli-pinel450x100_zpsdea8ab8a.gif

sábado, 27 de julio de 2013

Lumen Fidei #1xdía - Capítulo 2º - Nº 26 a 28 - Amor y conocimiento de la verdad

CARTA ENCÍCLICA
LUMEN FIDEI
DEL SUMO PONTÍFICE FRANCISCO
A LOS OBISPOS A LOS PRESBÍTEROS Y A LOS DIÁCONOS A LAS PERSONAS CONSAGRADAS Y A TODOS LOS FIELES LAICOS SOBRE LA FE


Amor y conocimiento de la verdad
26. En esta situación, ¿puede la fe cristiana ofrecer un servicio al bien común indicando el modo justo de entender la verdad? Para responder, es necesario reflexionar sobre el tipo de conocimiento propio de la fe. Puede ayudarnos una expresión de san Pablo, cuando afirma: « Con el corazón se cree » (Rm 10,10). En la Biblia el corazón es el centro del hombre, donde se entrelazan todas sus dimensiones: el cuerpo y el espíritu, la interioridad de la persona y su apertura al mundo y a los otros, el entendimiento, la voluntad, la afectividad. Pues bien, si el corazón es capaz de mantener unidas estas dimensiones es porque en él es donde nos abrimos a la verdad y al amor, y dejamos que nos toquen y nos transformen en lo más hondo. La fe transforma toda la persona, precisamente porque la fe se abre al amor. Esta interacción de la fe con el amor nos permite comprender el tipo de conocimiento propio de la fe, su fuerza de convicción, su capacidad de iluminar nuestros pasos. La fe conoce por estar vinculada al amor, en cuanto el mismo amor trae una luz. La comprensión de la fe es la que nace cuando recibimos el gran amor de Dios que nos transforma interiormente y nos da ojos nuevos para ver la realidad.
27. Es conocida la manera en que el filósofo Ludwig Wittgenstein explica la conexión entre fe y certeza. Según él, creer sería algo parecido a una experiencia de enamoramiento, entendida como algo subjetivo, que no se puede proponer como verdad válida para todos[19]. En efecto, el hombre moderno cree que la cuestión del amor tiene poco que ver con la verdad. El amor se concibe hoy como una experiencia que pertenece al mundo de los sentimientos volubles y no a la verdad.
Pero esta descripción del amor ¿es verdaderamente adecuada? En realidad, el amor no se puede reducir a un sentimiento que va y viene. Tiene que ver ciertamente con nuestra afectividad, pero para abrirla a la persona amada e iniciar un camino, que consiste en salir del aislamiento del propio yo para encaminarse hacia la otra persona, para construir una relación duradera; el amor tiende a la unión con la persona amada. Y así se puede ver en qué sentido el amor tiene necesidad de verdad. Sólo en cuanto está fundado en la verdad, el amor puede perdurar en el tiempo, superar la fugacidad del instante y permanecer firme para dar consistencia a un camino en común. Si el amor no tiene que ver con la verdad, está sujeto al vaivén de los sentimientos y no supera la prueba del tiempo. El amor verdadero, en cambio, unifica todos los elementos de la persona y se convierte en una luz nueva hacia una vida grande y plena. Sin verdad, el amor no puede ofrecer un vínculo sólido, no consigue llevar al « yo » más allá de su aislamiento, ni librarlo de la fugacidad del instante para edificar la vida y dar fruto.
Si el amor necesita la verdad, también la verdad tiene necesidad del amor. Amor y verdad no se pueden separar. Sin amor, la verdad se vuelve fría, impersonal, opresiva para la vida concreta de la persona. La verdad que buscamos, la que da sentido a nuestros pasos, nos ilumina cuando el amor nos toca. Quien ama comprende que el amor es experiencia de verdad, que él mismo abre nuestros ojos para ver toda la realidad de modo nuevo, en unión con la persona amada. En este sentido, san Gregorio Magno ha escrito que « amor ipse notitia est », el amor mismo es un conocimiento, lleva consigo una lógica nueva[20]. Se trata de un modo relacional de ver el mundo, que se convierte en conocimiento compartido, visión en la visión de otro o visión común de todas las cosas. Guillermo de Saint Thierry, en la Edad Media, sigue esta tradición cuando comenta el versículo del Cantar de los Cantares en el que el amado dice a la amada: « Palomas son tus ojos » (Ct 1,15)[21]. Estos dos ojos, explica Guillermo, son la razón creyente y el amor, que se hacen uno solo para llegar a contemplar a Dios, cuando el entendimiento se hace « entendimiento de un amor iluminado »[22].
28. Una expresión eminente de este descubrimiento del amor como fuente de conocimiento, que forma parte de la experiencia originaria de todo hombre, se encuentra en la concepción bíblica de la fe. Saboreando el amor con el que Dios lo ha elegido y lo ha engendrado como pueblo, Israel llega a comprender la unidad del designio divino, desde su origen hasta su cumplimiento. El conocimiento de la fe, por nacer del amor de Dios que establece la alianza, ilumina un camino en la historia. Por eso, en la Biblia, verdad y fidelidad van unidas, y el Dios verdadero es el Dios fiel, aquel que mantiene sus promesas y permite comprender su designio a lo largo del tiempo. Mediante la experiencia de los profetas, en el sufrimiento del exilio y en la esperanza de un regreso definitivo a la ciudad santa, Israel ha intuido que esta verdad de Dios se extendía más allá de la propia historia, para abarcar toda la historia del mundo, ya desde la creación. El conocimiento de la fe ilumina no sólo el camino particular de un pueblo, sino el decurso completo del mundo creado, desde su origen hasta su consumación.


[19] Cf. Vermischte Bemerkungen / Culture and Value, G. H. von Wright, ed., Oxford 1991, 32-33, 61-64.
[20] Homiliae in Evangelia, II, 27, 4: PL 76, 1207.
[21] Cf. Expositio super Cantica Canticorum, XVIII, 88: CCL, Continuatio Mediaevalis 87, 67.
[22] Ibíd., XIX, 90: CCL, Continuatio Mediaevalis 87, 69.

lunes, 7 de enero de 2013

El amar del homosexual - Punto de vista

 
Programa punto de vista del 7 de enero de 2013

martes, 9 de octubre de 2012

María Carolina D'Alessandro - Grupo SOLIDO - Nuestra Fe en Vivo



El programa "Nuestra Fe en Vivo" se viste de celeste y blanco por la presencia de una invitada Argentina. María Carolina D'Alessandro, del Grupo Sólido, compartirá su testimonio de amor a la Iglesia y su compromiso por vivir el amor y la castidad.


lunes, 17 de septiembre de 2012

La doma del corazón (Cuentos y Relatos)

Me has seducido, Señor Dios,
y yo me dejé seducir;
me has agarrado, y me has podido
Jeremías 20, 7

La Doma del Corazón
Frente al actuar de Dios, hay como dos tiempos. Primero un tiempo de rumia y de intimidad; y luego otro tiempo de acción y de fidelidad.

Cierto que a veces Dios puede invertir esos dos tiempos. Nos hace partir ingenuamente en una actitud de acción en la fidelidad, para luego llevarnos a esa rumia peleada en la intimidad. Y puede suceder que a veces hasta nos entrevere las dos realidades, que tienen así que ser vividas a la vez en una fidelidad clara por fuera, y en una lucha profunda y oscura por dentro.

Pero suele ser frecuente la primera forma. Dios nos pone frente a un misterio exigente de nuestra vida. Nos llama a negarnos a nosotros mismos, a tomar nuestra cruz y a seguirlo. Nuestro corazón, tomado por sorpresa, no logra aceptarlo y se subleva. Y Dios nos invita a aceptar ese corcovear de nuestro corazón.

Dios no se asusta de nuestra lucha por domar el corazón a fin de prepararlo para la disponibilidad. El Señor Dios acepta la queja, la protesta, y hasta la blasfemia contra sí o contra lo nuestro. Porque el Señor Dios, como todo viejo domador, conoce que la mejor entrega es aquélla que previamente ha probado la incapacidad de resistir, en eso de agotar todos los recursos para liberarse de esa otra voluntad más fuerte. Esa otra voluntad que nos lleva a poner todo nuestro brío al servicio de algo.

Tenemos así que comprobar, o hacerle comprobar a nuestro corazón, que Dios es tan ingenioso, o más, en eso de prever imprevistos, y en el no dejarse sorprender. Pareciera como que Dios quiere previamente mostrarle a nuestro corazón toda su capacidad de fuerza y toda su riqueza de recursos. La riqueza oculta en Dios, y también la riqueza que hay en el propio corazón.

Una vez que el corazón haya comprendido la grandeza y la misteriosa fuerza de Dios, se animará al fin a poner su propia riqueza al servicio de la fuerza de Dios, y a trabajar en algo realmente positivo. Pero esa riqueza primero hay que descubrirla en la lucha por dentro con Dios.

El corazón no perderá su brío. No señor, al contrario. La dura lucha de la doma habrá llevado hasta sus límites la experiencia de sus fuerzas y sus posibilidades. Pero al haber tenido que enfrentarlas con las de Dios, habrá también experimentado sus propios límites y habrá descubierto "lo más allá" de Dios. Su frontera de misterio, más allá de la cual aún sigue su fuerza, su grandeza y su inteligencia.

Porque esa rica experiencia de la lucha lo dispondrá mejor para poner su propia fuerza y su instinto al servicio de la fuerza y del instinto inteligente de Dios. Sigo pensando que lo que construye al hombre no es la libertad, sino la disponibilidad para poner sus fuerzas y su libertad al servicio de algo… o de Alguien.

por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande.

martes, 21 de agosto de 2012

El Papa Benedicto XVI habla del amor - Punto de Vista

lunes, 20 de agosto de 2012

Punto de Vista - El Papa habla a los jovenes sobre el amor

martes, 17 de julio de 2012

Cara a Cara - Educación para el amor


lunes, 31 de agosto de 2009

El Amor - Criterios


 
Programa Criterios del 31 de agosto de 2009

miércoles, 6 de junio de 2007

El Papa habla del amor - Criterios

 
Programa Criterios del 6 de junio de 2007

miércoles, 7 de febrero de 2007

Tanto amó Dios al mundo - Criterios

 
Programa Criterios del 7 de febrero de 2007

viernes, 27 de enero de 2006

Recuperar el sentido de la palabra Amor - Criterios

 
Programa Criterios del 27 de enero de 2006

Publicidad

 photo Laura-web_zps5b8a06ee.gif

Publicidad

Construcción de salas de ensayo profesionales y Homestudios
Photobucket

Las cosas por su nombre

 photo Laura-web_zps5b8a06ee.gif

Seguidores