"Nosotros no poseemos la verdad, es la Verdad quien nos posee a nosotros. Cristo, que es la Verdad, nos toma de la mano". Benedicto XVI
"Dejá que Jesús escriba tu historia. Dejate sorprender por Jesús." Francisco

"¡No tengan miedo!" Juan Pablo II
Ven Espiritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía, Señor, tu Espíritu para darnos nueva vida. Y renovarás el Universo. Dios, que iluminaste los corazones de tus fieles con las luces del Espíritu Santo, danos el valor de confesarte ante el mundo para que se cumpla tu plan divino. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
https://picasion.com/

Publicidad

 photo Estudio-juridico-puricelli-pinel450x100_zpsdea8ab8a.gif

domingo, 21 de diciembre de 2014

Leer online / descargar PDF Angelus 21 de diciembre de 2014 IV Domingo de Adviento

PAPA FRANCISCO
Ángelus
Plaza de San Pedro 
21 de diciembre de 2014 - IV Domingo de Adviento
Nota: Para descargar el pdf clic en el enlace, luego a "archivo" / Descargar

Volver a Magisterio Papa Francisco

domingo, 14 de diciembre de 2014

Leer online / descargar PDF Angelus 14 de diciembre de 2014 III Domingo de Adviento - Gaudete

PAPA FRANCISCO
Ángelus
Plaza de San Pedro 
14 de diciembre de 2014 - III Domingo de Adviento - "Gaudete"
Nota: Para descargar el pdf clic en el enlace, luego a "archivo" / Descargar

Volver a Magisterio Papa Francisco

domingo, 7 de diciembre de 2014

Leer online / descargar PDF Angelus 7 de diciembre de 2014 II Domingo de Adviento

PAPA FRANCISCO
Ángelus
Plaza de San Pedro 
7 de diciembre de 2014 - II Domingo de Adviento
Nota: Para descargar el pdf clic en el enlace, luego a "archivo" / Descargar

Volver a Magisterio Papa Francisco

sábado, 21 de diciembre de 2013

Estampa - Afiche Navidad 2013


martes, 25 de diciembre de 2012

Feliz Navidad



sábado, 22 de diciembre de 2012

El ciclo Litúrgico - Cara a Cara


jueves, 20 de diciembre de 2012

Video: Mensaje de Navidad de Cardenal Jorge Mario Bergoglio (Arzobispo de Buenos Aires - Primado de Argentina)



domingo, 16 de diciembre de 2012

Feliz Navidad - (Estampa Afiche)


Pesebre para Armar en familia


Instrucciones:
Necesitas:
1-Tijera
2-Cola vinilica
3-carton (base)
4-Lápices de colores, crayones, brillantina, y todo lo que sirva para decorarlo.
5- Cartulina

Pasos:
Baja las fotos e imprímelas.
Pégalas en una cartulina espera a que seque bien.
Corta el pesebre y las figuras
Decora todo
Arma el pesebre sigiendo las líneas de puntos
Pegalo a un cartón (base)
luego pega todas las figuras en la base.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Libro online: Misa Criolla - Navidad Nuestra

  
Ver / descargar libro online

 Nota: Para descargar el pdf clic en el enlace, luego a "archivo" / Descargar.

Puede escuchar online las canciones Aqui

domingo, 9 de diciembre de 2012

Musica online: Misa Criolla Navidad Nuestra


 
Temas:
Misa Criolla:
01 Kyrie (Vidala-Baguala)
02 Gloria (Carnavalito-Yaravi)
03 Gloria (Carnavalito-Yaravi)
04 Credo (Chacarera Trunca)
05 Sanctus (Carnaval Cochabambino)
06 Agnus Dei (Estilo Pampeano)
Navidad Nuestra
07 La Anunciación (Chamamé)
08 La Peregrinación (Huella Pampeana)
09 El Nacimiento (Vidala Catamarqueña)
10 Los Pastores (Chaya Riojana)
11 Los Reyes Magos (Takirari)
12 La Huida (Vidala Tucumana)

Navidad: Dueño se busca...


(Institución Social Católica)
Av Garay 2513 CP: C1256AAH
Tel-Fax 4941-2881 / 4308-4943
Ciudad Auónoma de Buenos Aires

sábado, 8 de diciembre de 2012

8 de Diciembre. Hoy se arman los nacimientos ¿Ya armaste el tuyo?

Nosotros ya lo hicimos y te tuvimos presente........

Recuerda: Que el Niño Dios que está naciendo también quiere nacer en tu corazón.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Villancicos: Infantiles de Navidad


Temas:
 01 Jingle Bells - Anteojito y Antifaz
 02 Repican las campanas - Cantaniño
 03 Navidad con paz - Miliki
 04 Mi Papito me hizo un arbolito - Almendra y Avellana
 05 Llegan las fiestas - Carlitos Bala
 06  Rodolfo, El reno de la nariz roja - Cantaniño
 07 Que se cumplan tus deseos - El Mono Relojero
 08 Ding Dong Las campanas - Gaby Fofo Miliki
 09 Ven Abuelito - Almendra y Avellana
 10 Navidades Animadas - Miliki y sus amigos
 11 La estrellita de los Reyes magos - El Mono Relojero
 12 Papa Balá - Carlitos Balá
 13 Los Reyes magos - Cantaniño
 14 Falalalala - Barney
 15 Dulce Navidad - Barney
 16 El trineo en el tejado se paro - Barney
 17 Feliz Navidad - Parchis
 18 Los Dientes De Panfilo - Lalo Guerrero y sus ardillitas
 19 Navidad de los juguetes - Pipo Pescador
 20 Los tres reyes magos - Payasote
 21 Ya llega la navidad - Gaby Fofo Miliki
 22 El burrito de Belen - Martincito
 23 Cancion del regalo - Pipo Pescador
 24 Ven ami casa - Parchis
 25 Argentina en navidad - Cantaniño
 26 Telegrama de navidad - Pipo Pescador
 27 Noche de paz - Cantaniño
 28 Feliz Nadidad a todos - El Pato Donald

Primera Parte
Segunda Parte
 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Musica Cristiana: Villancicos Navidad en Vivo - Conjunto Música para todos


Temas:
01 En el Silencio de la Oscuridad (melodia Pocaca)
02 Que niño es este (melodia inglesa)
03 En el Portal de Belen (Villancico Argentino)
04 Cancion de Cuna (melodia brasileña)
05 Cargado viene un barco (anonimo aleman)
06 Cantico de Navidad (Cantique de Noël)
07 Ven sube a la Montaña (Las Bienebenturanzas) (Folclore negro EEUU)
08 El Niño Dios Nacio - (Melodia Holandesa)
09 La Noche de los pobres
10 Evocacion del servicio de Navidad

martes, 4 de diciembre de 2012

Los Pesebres de Navidad en la Ciudad de Buenos Aires - Segunda Parte





 Por Horacio Jorge Recco (*)

Mucho han variado las costumbres desde hace medio siglo, perdiéndose la sencillez primitiva –como anotaba Juan de la Cruz en un trabajo sobre La Nochebuena de antaño- y la ciudad cosmopolita de hoy no es la Buenos Aires en que todos formaban una sola familia.

Antaño era muy diferente. La fiesta era más familiar. Desde las primeras horas de la tarde del 24 de diciembre comenzaban los preparativos de la cena que cada cual se esmeraba en hacer más abundante y suculenta. En medio de la mayor alegría pasaba el tiempo y solía interrumpirse la sobremesa con el repique de las campanas de la parroquia llamando a la misa de gallo. Todos salían entonces y se encaminaban a la Iglesia, amos y criados, llevando éstos la alfombra para arrodillarse las señoras y las niñas. Se echaba la llave a la puerta, y el sereno, que con chuzo y linterna recorría la cuadra, cuidaba tanto de cantar las horas como de velar porque nada ocurriera en las casas confiadas a su custodia. De regreso a los hogares divertíanse los mozos en golpear con los tremendos aldabones en las puertas de las casas, y hasta algunos más traviesos cambiaban las chapas de algunas puertas, pero estas bromas no tenían mayor trascendencia.

El día primero de Pascua o propiamente dicho de Navidad, abríanse los nacimientos que eran muchos y algunos de ellos muy notables, como el que los padres franciscanos disponían en la Iglesia de su convento. Allí podían verse artísticas figuras, producto de la famosa cerámica granadina, pastores y pastoras con sus ofrendas, los reyes magos en briosos caballos con lucida comitiva de pajes y camellos, sin faltar el famoso ventero que rehusó hospitalidad a la Sagrada Familia, ni el grupo de zagales sorprendidos en su frugal cena por el aviso del ángel.

En el establo el grupo consabido rodeando el lecho de pajas donde descansa el Niño Dios; encima la leyenda: Gloria in excelsis Deo, y sobre todo ello la estrella famosa que guiará a los Magos.

La gente visitaba los nacimientos de las Iglesias y después iba a ver los particulares.

Entre ellos había uno muy famoso, y era el dispuesto por Tía Carmen, negra africana que vivía en el barrio del Mondongo (hoy parroquia de Montserrat y Concepción). Al nacimiento de Tía Carmen iban en procesión los demás negros de Buenos Aires, llevando en andas las imágenes de San Baltasar y San Benito. Allí tocaban sus orquestas y frente al pesebre del Niño Jesús bailaban sus danzas africanas.

Los nacimientos del barrio negro eran armados sobre mesas pequeñas, se les colocaban velas y un platillo, donde los visitantes dejaban alguna moneda. Las puertas abiertas o los ventanales dejaban descubrir el nacimiento desde la calle y no faltaban flores, ni grupos de vecinos que armaban tertulias bochincheras en la misma puerta.

Al espíritu abierto y comunicativo de la Navidad de antaño, enfrentamos en nuestros días un mayor recogimiento. El tiempo todo lo transforma y así las costumbres tradicionales se van alimentando de renovaciones curiosas. La consagración de pesebres –si bien en gran número y con dos definidas orientaciones, el llamado pesebre bíblico y el popular, que puede sufrir personalísimas alteraciones bíblicas y el popular, que puede sufrir personalísimas alteraciones- se ha conservado para una mayor intensidad, ya que cada familia lo levanta sin proyectarse al exterior de su círculo. Se abren a un grupo de amigos, a los vecinos o conocidos, que año tras año, concurren, sin tener por ello la exteriorización más popular y amplia de nuestras provincias. Las antiguas serenatas, las visitaciones, los fuegos de artificio –trasladados a la despedida del año, una fecha de ruidosa manifestación- van desapareciendo. A ello parcialmente se ha sumado la ornamentación del llamado árbol de Navidad, con sus luces y colores, con sus regalos y su nieve falsa. Además van surgiendo otros complementos que aparecen para Navidad como ser, las guirnaldas, las campanas, el papá Noel, Santa Claus con traje llamativo y una bolsa de obsequios- juguetes que pueden esperarse de su visita o de los Reyes Magos, señalando para los niños un mundo de fantasía especial-, los cambios introducidos en las comidas de esta fecha, y que nos acercan a otras latitudes, tanto como la sangre inmigratoria arrastrada por corrientes de diversas partes del mundo. Sumando encontramos que Buenos Aires, se proyecta como una ciudad universal, que las viejas costumbres se alteran paulatinamente, que nos dejamos llevar sin oposición especial, por una renovación más visualizada y materialista. Así el sentimiento colectivo, como ciudad desaparece, se refugia en el recogimiento individual o se da con los cordiales augurios remitidos en tarjetas postales.

Extensa y dificultosa sería la enumeración de las características de los pesebres porteños, ya por su cantidad, como por la riqueza diferencial de los mismos. Recordamos l pasar el nacimiento de Hebe Pirovano de Girondo, con sus figuras sigmées de artistas napolitanos; las imágenes criollas litoraleñas que contiene el de la familia González Garaño; las cuzqueñas en papier maché de Manuel Mujica Láines; las criollas de la familia Schenone; las bíblicas recreaciones de la familia Jouly, de gran artesanía y minucioso encanto, con centenares de personajes; la escenografía, la movilidad del niño, el asno, el buey, los cielos y las escenas previas al nacimiento, que proyecta Esteban R. Musizzano; el realizado por Atilio Vendramin, donde aparece la Virgen depositando al niño en la cuna, con una Belén reconstruida en cartón corrugado; el de la familia José Malaponte, sumamente poética, con un clima de paz y serenidad, construido solamente por las tres figuras del Misterio, dentro de un pasisaje que lo envuelve; el pesebre de escuela napolitana con profusión de edificios y figuras que creara Emilio Lastrade y que permanece armado como homenaje y recuerdo a su memoria; las figuras talladas en madera por el pesebrista Bruno Daneluzzo, con un concepto moderno y buena estilización; la composición y los detalles cuidados que ofrece el armado por Celina Lorenzo; o el pesebre de gran tamaño que organiza Jorge Arnoni.

Otra de las características podrá ser el pesebre al aire libre, como el de Pascual Colangelo, de tipo napolitano muy popular. La ingenuidad y la anécdota dan sobre la presentación de sus elementos: gruta, rocas, lecho del río, edificios, todos realizados en cemento. Una cascada, figuritas antiguas italianas, un molino y juegos de agua; o Luis Di Pasce, característico por su paisaje construido con barro amasado, pesebre de pocas figuras.

Citaremos como complemento para situar a los pesebres en Buenos Aires, los que ofrecen año tras años: la familia Aldao; Castimeira de Dios; Baccaglioni; Costa; Calabresse; Cóllera; Della Raggione; Meredíz; Blanco; Pinel;  la señora de Espinoza; de Waisman, de Schultz; Elsa Montes de Oca; Gloria Zabaleta; María Elena Manghi; Dolores G. de Dios; Jorge Bernardo; Antonio Castiglioni; Alfredo Boeri; y otros.

La mayor característica que ofrecen los pesebres, en la Navidad argentina, es el sentimiento común del festejo hogareño. La familia recuerda el advenimiento con una paz comunicativa y deposita su ofrenda espiritual en las figuras simbólicas que armonizan la escena bíblica. Los villancicos repiten, una y otra vez, el milagro de Belén; una estrella, especialmente colocada, deslumbra y trasmite una oración, mientras la palabra se prolonga en la serena contemplación de María, con amor maternal y reverenciando al Niño; en José, estático con emoción silenciosa; o en el Niño; ternura y sonrisa, símbolo de la salvación del hombre.



(*) Fuente: La Navidad y los Pesebres en la Tradición Argentina. Dirigido por Rafael Juena Sánchez. Hermandad del Santo Pesebre - Buenos Aires - 1963 - Páginas 70 a 73. 

Vigilia de la Inmaculada En el Año de la Fe - en la Catedral de Buenos Aires (Argentina)


lunes, 3 de diciembre de 2012

Los Pesebres de Navidad en la Ciudad de Buenos Aires - Primera Parte





Por Horacio Jorge Recco (*)

Suenan los villancicos populares en nuestros oídos recordándonos en la dulzura de su letra:

“La Nochebuena se viene / la Nochebuena se va, / y nosotros nos iremos / y no volveremos más”; o la repetida versión de una música siempre fresca y cantarina: “Vamos pastorcillos / vamos a Belén, / que en Belén acaba / Jesús de nacer”.

Es el tiempo de la Natividad de Cristo, es el milagro que anunció el ángel con su mano indicadora y es una familia –como muchas otras- que espera un hijo. Es también un pesebre –humilde y simple- que recoge el primer llanto de una estrella que guía a los reyes por el camino de la búsqueda. La tradición retiene mentalmente la escena y jamás se ha borrado, es más, año tras año reaparece y se perfecciona. La familia cristiana levanta sus nacimientos, pesebres o belenes, con una grata devoción bíblica, si bien las circunstancias o el medio ambiente, dan siempre una proyección con nuevos cambios. Consideramos que sus elementos fundamentales se obtienen con la figura del Niño, con una pareja que lo adora en silenciosa contemplación, con los animales del pesebre, un buey, un asno, luego corderos. En el aire no puede sorprendernos que aparezcan los ángeles, ya que ellos vienen sosteniendo la ternura del ambiente, con sus alas pobladas del alba. Arrodillados, sumisos, alegres, enriquecidos, contempladores, con un amor dentro de ellos que enciende la llama de la plegaria. Niñitos con una razón hecha música, toda plenitud que siembra en las tinieblas y con un canto que fue renovando el azul de los cielos.

En la ciudad de Buenos Aires, estos pesebres han sido motivo permanente de la celebración y no suena extraño encontrar que algunos cronistas los recuerdan alumbrados con velas de sebo, que otros hacia 1780 comentaban que esta fecha de Navidad, requería la suspensión de las coloridas faenas en la plaza de toros; que las figuras de los pesebres fueron introducidas desde Nápoles o desde Barcelona, entroncándose con mejor fantasía popular y con sus rústicos santeros. Al niño Jesús que recibió en América una vestimenta especial, recargada por las manos femeninas, un enjoyado o fue recubierto por las pelucas cuzqueñas, llegando finalmente al encierro en grandes fanales de cristal, donde la multiplicidad de aditamentos han ocultado su rostro, formando brillantes caparazones de objetos, collares, medallas, cintas, perlas, etc. Los nacimientos fueron ofertando a la imaginería una renovada oportunidad de lucimiento, ya que las figuras tradicionales podían ser transformadas, haciendo a veces más simples sus ropajes, borrando los tonos bajos de sus pátinas, separando los excesivos detalles diferenciales de su génesis local. Era una lucha por mostrar el deseo principalísimo de un acercamiento lugareño –flores en el suelo, arena o pasto, grutas de piedras musgosas armadas cerca del Belén, esta ciudad por otra parte, ya dibujada, ya proyectada con riqueza expresiva, los ángeles o los pastores dando voces; músicos, mujeres y pueblo en profusión-, y por ello, los corderos fueron perdiendo su timidez y llegaron hasta la cuna, los reyes de pesados mantos y relucientes coronas, empezaron a detener sus comitivas y ofrecieron sus regalos, no ocultando su alegría tras los rostros extraños, ni sorprendiendo al Niño que sonreía encontrarse con briosos corceles, con opacos camellos, hasta el desconocido elefante.

Y en la reconstrucción de nuestros pesebres se vislumbra un mundo de magia y amor. De lejos, nunca podría precisarse exactamente, el deseo de contemplación fue llamando a los hombres, que detenían sus labores, abandonaban sus útiles, sus redes y sus peces, la tierra roturada, la fruta desprendida, y con una fuerza imperiosa formaban legión.

El gallo que estuvo cortando los primeros rayos del sol, despertó la mañana. El aire era liviano y con gracia, la sonrisa había cubierto los rostros, mientras las docilidades del asno y el mugiente buey daban un anuncio de vegetación, echados sobre el barro del establo, contemplando soñolientos esa cortina de ojos que llegaba al pesebre.

Y el nacimiento fue detenido en la escenografía del hombre, con una perpetuidad de estampa, con una constante evocación de gracia.

Nada podía sorprendernos cuando se escuchan los villancicos populares el comprobar que sus coplas dibujan las circunstancias, los elementos, la celebración, la alegría definida de su pobreza.

“El niño de María
no tiene cuna;
su padre es carpintero
y le hará una”

Así se visten las palabras del amor al niño, ya entre nosotros, como en todo el mundo.




(*) Fuente: La Navidad y los Pesebres en la Tradición Argentina. Dirigido por Rafael Juena Sánchez. Hermandad del Santo Pesebre - Buenos Aires - 1963 - Páginas 69 y 70. 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Documentos online: "Creemos en Jesucristo Señor de la Historia" de la CEA (Conferencia Episcopal Argentina) para el Adviento 2012 - 2013

La Conferencia Episcopal Argentina, publicó una reflexión para este tiempo de Adviento: "Creemos en Jesucristo Señor de la Historia" que está enmarcada en el año de la fe convocado por Benedicto XVI.

Meditando la Oración por la Patria la Conferencia Episcopal Argentina nos invita a renovar nuestra fe y a manifestarla en la sociedad siguiendo los lineamientos del Año de la Fe. 

Medita sobre los síntomas de la persistencia de la crisis moral y cultural que afecta a los argentinos. Síntomas que atentan directamente contra los fundamentos mismos de la Nación Argentina.

El documento es un llamado a la reconciliación que tiene muy en cuenta la historia Argentina reflexionando brevemente (tres carillas) sobre los hechos que nos llevaron a la presente situación. 

Pueden leerla online o bajarla en formato pdf siguiendo el enlace
Nota: Para descargar el pdf clic en el enlace, luego a "archivo" / Descargar.



lunes, 20 de agosto de 2012

Punto de Vista - La Espiritualidad de la acción

Publicidad

 photo Laura-web_zps5b8a06ee.gif

Publicidad

Construcción de salas de ensayo profesionales y Homestudios
Photobucket

Las cosas por su nombre

 photo Laura-web_zps5b8a06ee.gif

Seguidores